Valentino
Hacer una valoración de la alta costura es una tarea difícil.
Lo que debemos valorar es el trabajo artesanal, la técnica, la innovación, debemos mirar cada prenda como una obra de arte, ya que no son prendas pensadas para ser llevadas a la calle; y es ahí donde radica la complicación.
Cada
couturier tiene su propia visión de este arte, y hay colecciones que están hechas muy a propósito de las divas de Hollywood, otras dignas de estudio y admiración aunque solo pueda hacerse en una pasarela o exposición; otras, que pierden la esencia de lo que es el desfile de alta costura porque son prendas corrientes a pesar de estar confeccionadas con lujosas telas; y después están las colecciones que son un absoluto despropósito, hechas única y exclusivamente para llamar la atención.
Por supuesto que los desfiles más visitados y que generan más expectación son los de las
maisons francesas, Chanel, Dior, Jean Paul Gaultier... y habrán sido el delirio de fashionistas, editores de moda y profesiones varias, pero yo, personalmente opinando, esperaba más.
Chanel me ha gustado. Su emblemático tejido de
tweed ha estado presente en casi toda la colección, en fabulosas chaquetas entalladas, preciosos abrigos-minivestidos con botas
legging , me han encantado los trajes de falda y chaqueta corta con blusa de seda, pero la verdad, parecía una colección de
pret a porter.
Chanel
Respecto a
Dior, con la expectativas que yo tenía para Simons, sinceramente no me ha gustado nada, salvo algunos trajes, en príncipe de Gales y pata de gallo que no podían faltar, el resto no me ha dicho nada, o tal vez haya sido una colección demasiado
avant-garde que yo no he podido entender, pero para mí, tuvo bastante más interés el
front row del desfile.
Dior
Hubo muchos diseñadores, que por supuesto no dudo de su talento, ni de que tengan una técnica de corte y diseño estupenda, pero si el resultado se pareciese más a un vestido mejor que mejor.
Alexis Mabille, Eric Tibush, On aura tot Vu, Clarisse Hieraix, Dany Atrache, Kim Hicks, Julien Fournier, diseñadores con la trayectoria del resurgido
Chistian Lacroix con una colección cápsula para
Schiaparelli: no me han parecido más que espectáculo, yo no veo nada nuevo.
Franck Sorbier
Alexis Mabille
Giambattista Valli, me ha sorprendido bastante, con la mitad de
su colección grandiosa como se esperaba, pero la primera mitad de esta, parecía pertenecer a un creador totalmente diferente.
Gianbattista Valli
Algunos artistas invitados y otros consagrados, no sé como pueden llamar alta costura a esos diseños; y aunque son colecciones ponibles, no me los imagino sobre muchas alfombras rojas.
Rad Hourani Unisex, sin pretender juzgar su talento, que no es mi intención, para mí, lo de poner las solapas de las chaquetas boca abajo, y las mangas en la cintura, más que innovación, me parece cambiar las cosas de sitio.
Para
Maison Martin Manguiela, la verdad, no tengo palabras.
Será mi propia aficción personal al
srteet style, pero yo me hubiese quedado en Tuilleries observando el desfile que acude al evento.
Schiaparelli
Atelier Gustavolins
Maison Martin Margiela
Rad Hourani Unisex
Giorgio Armani Privé, se lució con su grandísima colección, llena de delicados vestidos de noche, rebosando elegancia y feminidad.
Giorgio Armani Prive
Elie Saab, lo mismo que
Zuair Murad, fieles a su estilo, siempre son capaces de sorprender con sublimes diseños.
Elie Saab Zuhar Murad
Iris van Herpen, la diseñadora holandesa invitada en París, presentó una bucólica colección inspirada en la naturaleza, llena de plumas, cabezas de ave, simuló escamas y raíces y a pesar de lo poco convencional de las complicadas estructuras de sus vestidos en forma animal, me evocó un delicado trabajo y creo que logró plasmar su inspiración en las telas.
De
Serkan Cura puedo decir que demostró arte absoluto.
Serkan Cura
Me encantaron la faldas de
Natan, muy voluminosas, tableadas horizontalmene y muy estructuradas, combinaban perfectamente con blusas fluídas y joyas, o con piel de visón y guantes. Claro que no todo me gustó, las siluetas trapecio de hombros a pies no me parecen muy favorecedoras, pero en general, una colección muy elegante.
Georges Hobeika también se lució, vestidos realmente preciosos en sedas, guipures, tulles, abrigos finísimos con bordados increíbles, trajes de chaqueta con flores de lis, pasando del rojo oscuro a los tonos pastel, todos los zapatos coordinados, decorados con sutiles encajes, y aunque para mí sobraban las golas, de lo mejor de la semana.
Y dejando lo mejor para el final, aunque se me queden algunos en el tintero que no me han llamado tanto la atención, no me voy a alargar demasiado porque faltan las tres colecciones grandiosas que pisaron París esta semana.
Valentino nunca defrauda, y menos estos diseños elegantísimos, en líneas muy depuradas, con tejidos ingleses y damascos, una alta costura ponible, que a la vez sorprende por su sencillez y buen gusto. Los vestidos, brocados y decorados con sedas estratégicamente colocadas, se mezclan con las lanas exquisitas de los abrigos en espiga.
Valentino
La sofisticadísima
Ulyana Sergeenco, una de las
trend setters más
glamourosas del panorama ruso presenta su nueva colección trabajando gruesos tejidos de lana con finas organzas y pieles de visón. Realizando bordados grandiosos, punto
smock en cuellos que recuerdan a los diseños del S.XIX, junto con los encajes, las siluetas de faldas largas muy entalladas en la cintura y también de corte imperio. La joven rusa completa sus creaciones con elegantes detalles y trabaja la mezcla de volúmenes con una majestuosidad increíble. Introduce el
bonnet como accesorio principal, y nos demuestra con sus bordados en lana, como trabajando los materiales más primarios, se pueden hacer prendas de absoluto lujo y exquisitez.
Ulyana Sergeenco
Y quien (a mi parecer) ha derrochado talento y novedosidad, a la vez que elegancia y técnica, ha sido
Stephane Rolland. Una pasarela de la más alta categoría, abierta y cerrada por Nieves Alvarez, quien pasó del negro al blanco con impecables diseños llenos de vanguardia y sofisticación. Un espectáculo que contó con el arte flamenco de Rafael Amargo, en honor a España; olé olé y olé.
Los vestidos vaporosos confeccionados con maravillosos rasos fluídos, elegantes capas, amplísimas mangas e incluso la fusión entre ambas; vanguardistas chaquetas que se dividían en dos prendas de una sola manga para formar al final una sola pieza, pero eso sí, sin dejar de ser chaquetas. En fin...envolverse en estas creaciones sería un auténtico sueño.
Estephane Rolland